Los efectos de la inflación sobre la recaudación de pagos crediticios

La inflación es una de esas cosas con las que se debe lidiar, tanto los que se encargan de la economía, como las personas comunes y los empresarios. La inflación afecta a todas las personas, y por esto, todos deben estar preparados para lo que pueda pasar.

La inflación puede afectar todos los servicios y bienes, incluidos los servicios de tipo financiero. Una de las cosas que más toman en cuenta los bancos, es como la inflación puede afectar la forma en que las personas pagan sus créditos, o visto de otra forma, como puede afectar la recaudación de crédito.

 

Las cuotas de los créditos se devalúan

Los créditos pueden perder valor con el paso del tiempo, esto se debe a que el valor del dinero puede perder peso con el tiempo, gracias a la inflación, y por ende, el valor de las recaudaciones de dinero va cayendo. Esto es malo, pero no es un sinónimo de crisis dentro del sector bancario, por el contrario, es algo común.

Aunque la inflación consume el valor del crédito, las tasas de interés pueden compensar lo perdido, siempre que el banco mantenga tasas de interés variables, es decir, aquellas que puedan cambiar con el paso del tiempo. De este modo se puede equilibrar el valor de os beneficios.

Las cuotas fijas son un problema

Las cuotas fijas de los créditos personales pueden ser un pequeño problema para esos bancos que están en naciones donde la inflación puede aumentar de manera agresiva. Estos bancos pueden fijar una tasa alta para combatir la inflación del momento, pero si la inflación sigue en aumento, la tasa no será suficiente para combatir la devaluación del crédito.

Estas tasas fijas pueden ser un gran beneficio para los inversores, que ven como su crédito se devalúa, pero no son una buena opción para los bancos.

 

 

despacho de abogados

 

En el transcurso de los tiempos han sido cobrando cada vez más importancia los despacho de abogados. Con la globalización de los negocios, el enriquecimiento de la población,  solemos pedir con mayor frecuencia ayuda de los profesionales. Los despachos de abogados tienen la ventaja de ofrecernos un servicio completo a un precio razonable. Da igual la causa: un divorcio complicado , un despido improcedente, un caso de una herencia con varios involucrados, un accidente de tráfico, una bronca con nuestra aseguradora, un desacuerdo con la compañía de telecomunicaciones…En todos estos casos una ayuda de un despacho de abogados nos puede resultar muy útil.

Entre tantas leyes vigentes que además sufren constantes cambios la ayuda de los profesionales a pesar del coste siempre nos viene bien. Y aún más ahora cuando nos obligan pagar por cada recurso solicitado a la justicia. No nos podemos permitir a despreciar nuestro tiempo y dinero y por eso los despachos de abogados nos resultan muy útiles.  Los tenemos de todos los tipos: especializados en una tarea, como por ejemplo el derecho penal, mercantil, etcétera, como también proponiendo nos un servicio complejo proporcionado por varios profesionales, especializados cada uno en su marco de competencias.

Claro está que cuando más prestigio y reconocimiento en el mercado tenga el despacho de abogados más dinero tendremos que pagar por su servicio. Pero en la mayoría de los casos merece la pena. Comparando el gasto con posibles ganancias y la seguridad jurídica que nos proporcionan los despachos de abogados resulta favorable acudir al servicio de uno de ellos.

cursos de bolsa

 

No es fácil aprender a invertir en la Bolsa, de manera que los primeros meses de inversiones siempre tienen que estar acompañados y fundamentados en personas con experiencia que puedan ir detectando los errores que está cometiendo el novato en todo momento. Además de leer muchos libros, los cursos de Bolsa son también algo muy recomendable para aquellos que se están aventurando en este mundillo. Este tipo de cursos normalmente está orientado a personas que están empezando en la Bolsa, por lo que siempre que sea posible hay que tratar de acudir a todas las charlas y conferencias relacionadas con el mundo de las inversiones para tratar de adquirir todos los conocimientos posibles antes de empezar a “jugar” con el dinero real.

Y es que antes de empezar a invertir dinero real hay que usar siempre dinero ficticio, porque al fin y al cabo se trata de la mejor manera de saber cómo funcionan exactamente los mercados sin tener que arriesgar los ahorros de toda la vida. Muchos servicios de inversión ofrecen la posibilidad de comenzar en el mercado con dinero virtual que en la práctica funciona igual que el real, de modo que los cursos de Bolsa pueden complementarse perfectamente con este tipo de “extras” que vienen muy bien a la hora de dar los primeros pasos en el Ibex-35 o en cualquier otro mercado de inversión.

Por lo demás, hay que estar al día en las noticias de las compañías de todo el planeta, de manera que no está de más consultar el periódico con frecuencia para saber todas las noticias relevantes.